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Sabiduría Étnica:Los Toltecas

 

TOLTECAS

LOS 4 ACUERDOS DE LA SABIDURIA TOLTECA
Extraido del cuadernos de trabajo de los cuatro acuerdos,
escrito por el Dr. Miguel Ruiz. Recomiendo este libro, para
aquellos que no lo hallan leido.

1. No supongas
No des nada por supuesto.
Si tienes duda, aclárala.
Si sospechas, pregunta.
Suponer te hace inventar historias increíbles que sólo envenenan tu alma y que no tienen fundamento.

2. Honra tus palabras
Lo que sale de tu boca es lo que eres tú.
Si no honras tus palabras, no te estás honrando a ti mismo; si no te honras a ti mismo, no te amas. Honrar tus palabras es honrarte a ti mismo, es ser coherente con lo que piensas y con lo que haces.
Eres auténtico y te hace respetable ante los demás y ante ti mismo.

3. Haz siempre lo mejor que puedas
Si siempre haces lo mejor que puedas, nunca podrás recriminarte nada o arrepentirte de nada.

4. No te tomes NADA personal
Ni la peor ofensa.
Ni el peor desaire.
Ni la más grave herida.

Según la tradición Tolteca, poniendo en práctica estos cuatro acuerdos tu vida puede cambiar, siempre y cuando seas impecable con ello. En la medida en que alguien te quiere lastimar, en esa medida ese alguien se lastima a sí mismo. Pero el problema es de Él y no tuyo.
Los Toltecas

El pueblo tolteca

Tribu de raza nahóa, que desplazó a los teotihuacanos, asimiló el contenido de su cultura y dominó la meseta central durante tres siglos. Tolteca significa artista, hombre culto y sabio. Mostraron genio político al fundar un imperio cuyas huellas se perciben hasta en América Central. Fueron muy hábiles escultores.

Las ciudades toltecas

Al principio se establecieron en Tulancingo. Se apoderaron de Tula, la engrandecieron y la hicieron su capital. Hallándose próxima la antigua Teotihuacán, adoptáronla como capital religiosa. Teotihuacán quiere decir ciudad de Dios. Levantaron Cholula cuyas ruinas de viejas pirámides sirvieron de base a numerosos templos cristianos. Finalmente fundaron Xochicalco, con su pirámide delicada al Dios Quetzalcóatl.

Los toltecas eran cultos y pacíficos

Tenían fama de ser los nobles, corteses, respetuosos con sus semejantes, suaves y atentos en su trato personal, leales y sinceros. Las mujeres sencillas y hacendosas estaban entregadas a los deberes del hogar. Los padres educaban a sus hijos con esmero y tenían buenas escuelas para la formación de sacerdotes y gobernantes. Son los padres de todas las grandes culturas del centro de México.

Practicaban todas las artes

Tolteca significa artista. Eran notables arquitectos. Llenaron de pirámides la región que habitaron. Eran grandes escultores, usando este arte para adornar sus monumentos o para modelar o esculpir estatuas sueltas y estelas. Eran buenos pintores y los restos de sus obras dan idea de su gran dominio de la línea y el color. Por último, fueron excelentes ceramistas, joyeros, tejedores, y bordadores.

 


La ciencia tolteca

  Los sacerdotes poseían gran sabiduría, cultivando la Aritmética, la Geometría la Astronomía y la medicina. Inventaron una escritura jeroglífica y componían poesías y cánticos. Tenían un triple calendario: religioso, solar y un tercero fundado en los movimientos de Venus. Cada 52 años coincidían sus principios y celebraban la fiesta del fuego nuevo.

Dioses toltecas

Quetzalcóatl era un Dios del bien, un héroe divinizado; después de la fundación de Tula llegó un hombre elevado, blanco, barbado. Predicó el bien y la paz, enseñó la agricultura, la industria, el comercio y las artes. Condenó los sacrificios humanos y defendió la justicia. Los adoradores de Tezcatlipoca lo arrojaron del país. Se fue a Yucatán donde lo adoraron con el nombre de Kukulkán. Al salir de Tula anunció que vendrían a vengarlo unos hombres blancos que se apoderarían del país.

Los fundadores del reino

Hueman, " el de las manos grandes " condujo a los toltecas desde Huehuetlapallan, " la vieja tierra roja " del norte, hasta el país que habitaban y fundó el reino cuyos primeros monarcas fueron Chialchiutlanetzin e Ixtlicuecháhuac. Hueman quedó de gran sacerdote, vivió largos años y escribió el libro divino o Teoamoxtle, donde relata la peregrinación tolteca, la fundación del reino y sus leyes y progresos.

Los reyes constructores

La monarquía tolteca era hereditaria. Yxtlicuecháhuac era hijo de Chalchiutlanetzin. A su muerte reino su hijo Huetzin, a éste le sucedió Totepeuh y sucesivamente su nieto Necaxoc y su bisnieto Mitl. Se dice que Totepeuh ordenó la construcción de las pirámides del Sol y la Luna. Es falso porque al llegar los toltecas a Teotihuacan ya estaban construidas. Mitl hizo edificar muchos templos; uno que aún no se ha localizado en honor de Tlaloc, el Dios del agua, simbolizado por una enorme rana de esmeraldas o jade.

El fin del reino

A la muerte de Mitl reinó su esposa y después subió al trono Tecpancaltzin. Un campesino llamado Papantzin descubrió cómo obtener el aguamiel del maguey y como fermentarlo en pulque. Se presentó al rey para obsequiarle con esta bebida llevando consigo a su hija Xóchitl. Tepancaltzin se casó con Xóchitl, tuvieron un hijo llamado Topiltzin, último rey tolteca. La ruina de los toltecas se atribuye a los estragos que se derivaron del alcoholismo al aficionarse al pulque.

EL INTENTO


“Existe en el universo una fuerza inmensurable e indescriptible que los brujos llaman “Intento” y absolutamente todo cuanto existe en el cosmos está enlazado, ligado a esa fuerza por un vínculo de conexión. Por ello, el total interés de los brujos es delinear, entender y utilizar tal vínculo, especialmente limpiarlo de los efectos nocivos de las preocupaciones de la vida cotidiana. A este nivel, la brujería podría definirse como el proceso de limpiar nuestro vínculo con el intento.”

De “El Conocimiento Silencioso” por Carlos Castaneda

Del Intento

De los pocos sobrevivientes de la Toltequidad (de los Indios Toltecas), tal vez el linaje más conocido es el que describe Carlos Castaneda en sus libros: El de su benefactor, don Juan Matus, brujo Yaqui Mexicano, compuesto de 15 generaciones de nuevos videntes -como se hacen llamar para diferenciarse de los antiguos Toltecas, descubridores de su conocimiento, y que existieron, según el mismo don Juan, hace aproximadamente 12.000 años-.
Los nuevos videntes llaman a su enseñanza en general “La Maestría de la Conciencia” o “La Maestría del estar Consciente de Ser” y tiene como objetivo entrenar el grado de percepción y conciencia de sus practicantes a límites verdaderamente insospechados por la cultura occidental moderna. Estos nuevos videntes dividen la impartición de su conocimiento en tres grandes áreas: “La Maestría del Acecho”, “La Maestría del Ensueño” y “La Maestría del Intento”.
De las tres maestrías, la que más esfuerzo requiere de sus participantes es la del Intento, pero curiosamente no es por su grado de sofisticación, que por supuesto lo tiene, sino por la dificultad que los practicantes tienen para aceptar que existe un poder en su interior que está al alcance de su mano. Pero entonces ¿a qué, exactamente, llaman “Intento” los nuevos Toltecas?

.Intento, ta. (Del lat. intentus).
1.. ant. atento.
2.  Propósito, intención, designio.
3.  Cosa intentada.
4. Determinación de la voluntad en orden a un fin.

Al leer estas definiciones no me sorprende ver incluidos -muy someramente- dos términos que los Toltecas ya acuñaban, y que por sí mismos evocan dos fuerzas internas que todos, en menor o mayor medida conocemos: La Atención y La Voluntad. Hace tiempo escribí la definición que don Juan Matus diera a Castaneda acerca del Intento en el libro “El Conocimiento Silencioso”. Quisiera agregar que en “El Fuego Interno” se cita también lo siguiente: “El Intento es una fuerza que se encuentra presente en todo lo que existe. Los antiguos videntes jamás se propusieron desentrañar el misterio de la fuerza que los hizo crear sus prácticas secretas; simplemente lo aceptaron como algo sagrado. Pero los nuevos videntes lo observaron de cerca y lo llamaron voluntad, la voluntad de las emanaciones del Águila, o el Intento.” y Una cita más del mismo libro: “La llamaron Intento y la describieron como guiar la voluntad, o guiar intencionalmente la energía del alineamiento”.

Ya salieron términos raros. Las “emanaciones del Águila”, la “energía del alineamiento”. En palabras sencillas, y siempre recordando que estamos hablando del acto de “percibir el universo” o de estar “conscientes de ser”, los Toltecas sabían, en base a miles de años de práctica, lo que la física cuántica está descubriendo ahora: El universo material no existe como tal. No-hay-tal-materia.

La respuesta es el descubrimiento que, tanto los físicos modernos en la actualidad, como los Toltecas antiguos, cada uno por diferentes caminos y en diferentes niveles, hicieron en su momento: La Materia no es tan sólida como creemos que es. De hecho, el universo entero no es como creemos que es. Me explico: En su propia terminología, los Toltecas sabían que la materia, antes de ser materia, es energía. También sabían que la “materia” es tan sólo una interpretación sensorial de esa energía que emana de una fuente infinita e inagotable a través del universo en forma de “filamentos de energía”, fuente a la que llamaron simplemente “El Águila” -incluso creo yo que de ahí todo simbolismo de esta magnífica ave en casi todas las culturas precolombinas-. Esta energía, por decirlo de alguna manera, es una energía creadora, y es a través de esa infinita continuidad y fluidez que proporciona las condiciones para que la vida se renueve a cada instante. Es la energía de la que surgen todas las cosas, todos los mundos, materiales y espirituales, orgánicos e inorgánicos.
Los Toltecas llamaron a esa fuerza creativa simplemente como “La Voluntad del Águila” o “El Intento”, por la imperativa orden que los seres conscientes tienen de crear con ella el mundo en el que viven.
Por otro lado, los físicos cuánticos modernos están hoy día verdaderamente consternados por la forma en que la materia se comporta a niveles subatómicos. Nuestros científicos han descubierto que la materia está compuesta por 99.99% de ¡espacio vacío! De nada, de aire, llámenlo como quieran. Pero lo verdaderamente increíble ocurre en ese otro 0.01% de “materia restante”, ya que, al parecer, !sólo está ahí cuando alguien la mira! Dicho de otra manera: Sólo cuando alguien pone su “atención” en esas micro partículas -llamadas Quarks- éstas se “materializan”. Mientras nadie ponga su atención en ella, esta partícula, por decirlo de alguna manera, “no está ahí”. NO EXISTE EN ESE LUGAR.

Aunque tal vez es más correcto considerarlo de la otra forma: La misma partícula puede estar en cualquier lugar, o mejor dicho aún, está en TODOS al mismo tiempo y solamente toma su lugar “espacio-tiempo” en el universo material cuando alguien se voltea a ver. Cuando alguien le presta su “atención“.
Deepak Chopra dice: “La física cuántica no es sólo extraña, es aún más extraña de lo que podemos llegar a imaginar.”

El físico Max Planck, uno de los físicos y mentes más brillantes del siglo XX (considerado junto con Einstein el padre de la Mecánica Cuántica) lo planteó de la siguiente manera, al recibir el premio nobel de física por su descubrimiento de la naturaleza cuantizada de la energía:
“Como un hombre que ha dedicado toda su vida a la ciencia más clara, el estudio de la materia, les puedo decir, como resultado de mi investigación de los átomos, lo siguiente: No existe materia alguna. Toda materia se origina y existe sólo en virtud de una fuerza que lleva a las partículas de un átomo a vibrar y mantiene unido este diminuto sistema solar. Debemos asumir que detrás de esta fuerza existe una mente consciente e inteligente. Esta mente es la matriz de toda materia.”

Esa mente creadora, como la llamó Max Plank, es el Águila de los Toltecas, y esa fuerza que permite la unión de ese diminuto sistema solar es el Intento. Los antiguos Toltecas, aunque no entendían muy bien esta fuerza creadora, sí entendieron dos cosas: Uno, que absolutamente todo en el universo proviene y está ligado a ella, y dos, que el ser humano, al estar ligado a ella, puede aprender, no sólo a controlarla sino a manipularla a voluntad.
¿Manipularla para qué?, podría ser la siguiente pregunta, y la respuesta es tan amplia como los deseos que quieras cumplir: Para cualquier cosa que desees. Cualquier experiencia que quieras.

Es una fuerza creadora, ¿recuerdas? Qué deseas? ¿Riquezas?, el Intento te las dará. ¿Poder?, el Intento te lo dará. ¿Salud, bienestar, armonía, abundancia, sabiduría? el Intento te los dará. El Intento moverá las piezas universales necesarias y te proporcionará lo que le pidas. Recuerda que ya estás conectado a él. De hecho todo lo que ahora tienes, tu vida, tu salud, tu situación económica es producto de tu interacción con el Intento.
Qué tan rápido se manifieste lo que pidas dependerá únicamente de qué tan limpio esté tu vínculo con esa fuerza creadora.

A la gente común le llevará un tiempo materializar sus deseos. A los maestros de inmediato.
Sólo recordemos algo que los nuevos videntes saben acerca del poder del Intento: Este poder sólo incrementará el carácter y la naturaleza de quien lo posea. Si eres una persona violenta, mezquina o ligera, el poder lo único que hará será potenciar esa violencia, esa mezquindad y esa ligereza. En cambio, si eres una persona templada, sabia y bondadosa, el poder incrementará esas cualidades. Por tanto, es indispensable templar el carácter de los aprendices en base a un estricto código de conductas, destinadas no sólo a limpiar el vínculo de conexión con el Intento, sino a implantar la necesidad de emplear esos conocimientos para la búsqueda de un fin ulterior, llamado la búsqueda de la libertad total, en vez del engrandecimiento personal material producto del ego.
Ese camino se ha llamado por milenios el “Camino del Guerrero” y a los que se atreven a transitarlo se les conoce como Guerreros, por la implacable lucha que día a día deben librar por convertirse en seres iluminados.
Sé Impecable con tus Palabras

Lo que sale de tu boca es lo que eres tú.
Si no honras tus palabras, no te estás honrando a ti mismo; si no te honras a ti mismo, no te amas.
Honrar tus palabras es honrarte a ti mismo, es ser coherente con lo que piensas y con lo que haces.
Eres auténtico; y eso te hace respetable ante los demás y ante ti mismo.

No te tomes nada personalmente.
Ni la peor ofensa.
Ni el peor desaire.
Ni la más grave herida.

En la medida que alguien te quiere lastimar, en esa medida ese alguien se lastima a sí mismo...
Pero el problema es de él y no tuyo.

No hagas suposiciones
No des nada por supuesto.
Si tienes duda, aclárala.
Si sospechas, pregunta.

Suponer te hace inventar historias increíbles que sólo envenenan tu alma y que NO TIENEN FUNDAMENTO.

Haz siempre lo máximo que puedas.

Si siempre haces lo mejor que puedas, nunca podrás recriminarte nada o arrepentirte de nada.

Según la tradición Tolteca, poniendo en práctica estos cuatro acuerdos "tu vida puede cambiar, siempre y cuando seas impecable con ello".

 

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